26 oct. 2010

UTRERA 2021

El Gran Wyoming. El peor premio nobel de la historia.


Que el gobierno español, y por ende, el NUMCHE (Nueva Unión de Mercados Chino Europeos) están en contra de las discutibles minorías “intelectuales democráticas” es algo que todos sabemos. Unos más que otros. Pero nunca ha pasado nada que hubiera que lamentar seriamente, salvo quizá los escasos incidentes de la Plaza de Tian'anmen de 1989 y los algo más turbios tumultos de la Castellana del 2016, tras la reelección de Esperanza Aguirre como presidenta de la nación (consultar artículo de la enciclopedia Patiño “¿Tongo o justicia divina en las urnas el 2016?”).

Pero lo que nadie se podía esperar es que desde la illustrísima Academia Sueca llegaran a prestar atención al ilegalizado ODT en relación a la candidatura del grupo de “Los amiguetes”, y más especialmente su líder, para el nobel de la paz. De hecho el propio ministro Juan Manuel de Prada, recién nombrado ministro de Defensa de la Patria y de la Fe, ha presentado ante la reina Victoria de Suecia, por no existir un ministerio análogo en el país escandinavo, una queja formal por brindar oídos y voz a semejante caterva de iletrados y antipatrióticos personajes. No obstante la decisión final está en manos de la academia y sólo queda esperar que la cordura, y las necesarias presiones, surtan el efecto que todos deseamos.

Recordemos, para aquellos que deseen refrescar su memoria, que tras las elecciones del 2016, muchos “intelectuales” de izquierdas se posicionaron públicamente en contra de la reelección presidencial. Entre estos grupos destacaban uno de los nuevos partidos políticos aspirantes al cambio y posteriormente ilegalizado, Organización Democrática Transversal (más conocido por sus siglas ODT),  encabezado por el experiodista Iñaki Gabilondo y el exjuez Baltasar Garzón -actualmente ambos huidos a la vecina y anticooperante República Democrática de Marruecos desde donde mantienen una oposición simbólica en el exilio- y el controvertido grupo artístico-anti-cultural “Los amiguetes”. Este grupo ultra con reminiscencias judeo-masónicas estaba encabezado por José Miguel Monzón Navarro, más conocido por sus alias El Gran Wyoming, Wyoming o Wyo,  Pablo Carbonell Sánchez-Gijón y Santiago Segura Silva, todos ellos artistuchos de varietés de dudoso talento y atrozmente irrespetuosos con las buenas formas y costumbres en todas sus actuaciones y apariciones públicas. Es conocido por todos que José Miguel Monzón, cabecilla indiscutible de la banda, arrastraba un pasado oscuro y secreto. Las sospechas cobraron consistencia tras la brutal agresión que sufrió el ahora exministro de Educación y Fútbol, Hermann Tertsch, en el año 2009 al salir, ya de madrugada, de una reunión de trabajo. Catalogada entonces la agresión como una represalia política, en enero de 2017 fue necesariamente reabierta la causa y, finalmente, en un juicio relámpago José Miguel Monzón fue declarado culpable de liderar la insurgencia “intelectual” de izquierdas, de instigación ideológica, entipatriotismo, laicismo exacerbado, libertinaje comunicativo, mal gusto y lenguaje procaz y ofensivo, y fue a dar a parar con sus huesos a la recién rehabilitada cárcel “El pocero I” en la localidad de Seseña, provincia de Toledo. Unos meses después, y acusados de crímenes similares, fueron encarcelados el resto de sus compinches. Espáña podía respirar tranquila, nuevamente.

Pero hoy nuevas nubes de traición e impiedad pueblan nuestro horizonte tras la noticia sueca de tomar en cuenta esta candidatura farisea. La ODT  ha conseguido con sus oscuras artes atraer hacia si a las plataformas proderechohumanistas del medio mundo ateo y rojo que aún queda, aliadas con el desagradecido gobierno marroquí, y pretenden legitimar a ojos del todos algo que sabemos no es más que una mentira espuria y torticera. Espáña siempre ha sido y será ejemplo universal de la libertad de expresión, de las garantías democráticas y de la potenciación de la verdadera y auténtica cultura e intelectualidad. Como ejemplo de esto, y para zanjar esta cuestión, citamos las sabias palabras de nuestra presidenta doña Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, Condesa de Murillo y Grande de Espáña cuando era ministra de Cultura y Educación allí por mayo de 1997 en la feria del libro de Madrid: “Sara Mago, una excelente pintora

13 oct. 2010

UTRERA 2021


¡Viva Espáña!


Queridos lectores de este respetado y querido medio de comunicación, aprovechando que mañana se cumple el primer aniversario de la reunificación española permítannos dedicar este artículo a resumir, de forma breve, cómo fue el hito histórico que mañana celebraremos recordando la máxima de Santayana: “Quienes no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo”.

Es por todos sabido que tras el aplastante éxito en las elecciones generales de 2012 del Partido Popular y el nombramiento de Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, Condesa de Murillo y Grande de Espáña, como primera mujer presidenta del gobierno de Espáña, el problema de las nacionalidades, azuzado por la interminable crisis económica, se radicalizó hasta cotas nunca vistas. Los siguientes años fueron los hoy llamados años de la desesperanza. La infinita corrupción y caciquismo del Partido Popular unido a la nefasta influencia del Opus Dei en los ministerios de Sanidad, y de los entonces recién fundados Educación y Fútbol, y Defensa de la Patria y de la Fe, consiguieron hacer buenos los ocho años de Zapatero. Recordemos que hasta el expresidente Aznar llegó a decir que le parecía un poquito abusivo el cambiar las leyes de acentuación de las palabras para que Espáña llevara tilde en la primera “a”, pero que si Dios así lo había querido quién era él para protestar. Todo esto, unido a la refundación de la Unión Europea en el NUMCHE (Nueva Unión de Mercados Chino Europeos)  llevó, como decíamos al principio, al límite el problema de las nacionalidades hasta el punto de producirse, de facto, la emancipación de las tierras por aquellas épocas llamadas “Euskal Herría” y “Catalunya”.

Como dato es obligado decir que la gota que colmó el vaso, y desató el fatal desenlace del fraccionamiento de nuestra nación, fue provocado por la nefasta elección de la Tuna de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid como representantes de Espáña en el festival de eurovisión de 2016, con la canción folk “Espáña: Una, Grande y Libre”. Tenemos más referencias de este hecho en la Enciclopedia Patiño en el artículo “Soy la presidenta y mando a Eurovisión a quien me dé la gana”

El referéndum de emancipación de 2016 no estuvo carente de conflictos y movilizaciones sociales, las buenas gentes de Espáña se manifestaron bajo el lema “Iros ya al carajo” mientras que en las tierras sublevadas lo hacían bajo el lema, traducido a la lengua de Cervantes “Nos vamos porque podemos”. La coyuntura segregacionista vino también al hilo de las nuevas elecciones generales y de la turbia reelección de Esperanza Aguirre por otros cuatro años más. Inmediatamente la ONU deslegitimó la fundación de los dos nuevos estados presionados, según fuentes de confianza, por el Opus Dei y la liga de empresas de mapas y software para dispositivos GPS. Pero el daño ya estaba hecho. El primer descalabro fue el económico, tras el cierre de las fronteras, y el embargo ejercido por Espáña, el NUMCHE no reconoció las nuevas monedas (el pujol en Catalunya y el arzallus en Euskal Herría) y ni mucho menos el intento de paridad con el euro-yuan. Y al no existir traductores del euskera y el catalán al chino tampoco hubo la posibilidad de entablar relaciones bilaterales entre las naciones. El siguiente problema fue la emigración masiva de todos los familiares de andaluces y extremeños a los que se les reconcedió la nacionalidad española perdida, ipso facto, en el momento de la emancipación, y a causa de esto la producción industrial y el sector servicios se derrumbó. Pero el golpe de gracia, que dio al traste con los afanes independentistas, fue la negativa oficial de la FIFA a admitir que los equipos de fútbol catalanes y vascos jugaran en las ligas chino-europeas, confinándolos, así, a sólo poder jugar entre ellos mismos. Esto, claramente era insostenible y ningún país sería capaz de tolerarlo. Así pues, un nuevo referéndum certificó la reunificación en 2020.

Mañana es pues un gran día para todos los españoles. La comunidad autónoma de Vascongadas y la comunidad autónoma de Cataluña disfrutan desde hace un año del euro-yuan y de la mano de obra andaluza y extremeña. Mientras que todo el mundo, para mayor gloria de Espáña, elogia nuestra grandeza y madurez al poder volver a disfrutar de El Clásico: Barcerlona FC contra el Real Madrid CF.
¡Viva Espáña!