22 mar. 2012

QUIERO A MI BATIDORA 2.0.


Regalo mi voto



El que tenga la mejor oferta que dé un paso al frente, tengo hoy alma de mercenario y quiero vender mi voto. Sé exactamente lo que vale, pero a cuánto se cotiza hoy, ¿a cuánto está usted dispuesto a pagármelo?  Hágame una buena oferta señor político que aquí tendrá un amigo hasta el Domingo que viene.
Pero ¡ojo! Que creo que tonto no soy y si está dispuesto a comprármelo tendrá primero que enseñar su oferta y yo tendré que creérmela. Hoy no estoy para necedades de esas con las que alardea usted en la televisión o ante sus acólitos, yo jamás le votaré si usted no me unta bien. Y para eso no  necesita eslóganes rimbombantes, no me prometa cambios ni intente engañarme  diciéndome que lo que necesito son caminos seguros, que sus historias de bandoleros ya nos las sabemos todos. No me diga tampoco que algo me une a usted porque es mentira y ni se le ocurra arengarme para que me rebele o levante la mano porque la de usted sería la primera cabeza que cercenaría, ¿o es que ahora las rebeliones se hacen a merengazos? No juegue usted con fuego que bastante calmaditos nos tiene a todos, como para que ahora nos demos cuenta de que sangra como cualquiera, y lo mismo nos da por ir a su casa a hacerle una visita nocturna. 
No, usted tiene la obligación de comprarme. Y tiene que comprarme porque ya no va a volver a engañarme con su lengua de mierda. Ahora no cuelgan los euros de los árboles ni atamos a los perros con longanizas, ahora buscamos los euros debajo de las piedras y miramos a los perros con recelo, porque comen los malditos y entre el comer ellos y el comer nosotros siempre la primera persona en la conjugación de este verbo, comer, sale ganando. ¿Así que cuáles son sus cartas esta vez? Sabemos que subirá los impuestos aunque ahora lo niegue, que mañana existirá el copago aunque no quiera ni oír hablar de eso. Sabemos que va a despedir a mucha gente, y que no va a bajar la cifra del paro. Que la educación será más cara y que en esto, como en otras cosas, no siempre lo caro es lo mejor. Sabemos todas esas cosas porque ya no somos ingenuos y votaremos al mal menor, no al mejor candidato porque ese ya no existe.  
Pero yo quiero que me compre usted el voto. Quiero ver cuánto es capaz de sonreír al darme la mano aunque, el lunes, después de las elecciones ya no girará más la cabeza para verme. Quiero que me mienta, que me diga que todo estará bien en sus manos, que acabará con la corrupción, con el paro, con la mala educación en las escuelas y en las calles, que la gente podrá pagar sus hipotecas y que los bancos serán empresas justas, y no usureros, y que te saludarán por las mañanas cuando entres en sus oficinas y ya no existirán más los números rojos. Que desaparecerán las listas de espera en los hospitales y los médicos no serán personajes grises y amargados que no pueden hacer su trabajo porque alguien robó más de lo pactado y todos se han dado cuenta. Que jamás volverá a pasear por la calle un político en un coche que cuesta el sueldo de cuatro años de cualquier trabajador honrado o no, porque parece que la honra quedó para las novelas del pasado y ahora vale más el que más transa y es un imbécil el honesto. Quiero que me mienta y me diga que yo le importo, que le importa mi padre y mi madre, que le importa mi mujer y mis hijos, que le importa mi vecino y el suyo, aunque lo mismo usted no tiene porque en las torres de marfil no hay que compartir el aire con nadie. Quiero que me diga todo esto y mucho más, quiero que se trabaje bien la oferta y la repita una y otra vez hasta que usted se la crea y se le despierte eso que nunca tuvo: CONCIENCIA.
Porque usted es una cáscara vacía y cree que llenándola de poder dormirá mejor por las noches. Eso es lo que usted cree, y por eso quiere comprar mi voto y por eso yo estoy dispuesto a venderlo. Porque el domingo seré como usted, le diré que mi voto es suyo, le prometeré amor eterno, le diré lo bien que viste y lo bien que habla, pero delante de la urna voy a traicionarlo, no voy a hacer lo que le dije. Porque ya no quiero que duerma más a pierna suelta. Porque quiero que sufra en sus carnes lo que yo siento. Porque quiero que sepa que le he engañado.

8 mar. 2012

ES GRATO QUE SE ACUERDEN DE UNO


Hace unos días recibí esta copia de un gran artículo que el periódico Reforma de México les había publicado a mis amigos de la Fundación Ética Mundial de México. Es grato que se acuerden de uno, no lo dudo, pero lo más gratificante es ver cómo estan luchando por hacer de la Filosofía una herramienta visible, y no una simple asignatura de bachillerato o una carrera trasnochada. La Filosofía nunca debió abandonar el agora ni el foro, nunca debió encerrarse tras las puertas de una facultad o los despachos de los catedráticos. Es vital reinvindicar el uso de la Filosofía como una posibilidad real y actualizable, no como un conocimiento arcano y esotérico. 

Mi inmensa gratitud y mi abrazo afectuoso a todos, y en especial a mi amigo Gerardo Martínez Cristerna, por la increible labor que están desarrollando en México, ojalá pronto podamos seguir su ejemplo.

3 mar. 2012

QUIERO A MI BATIDORA 2.0

Cambio de era 


Aún es pronto para echar las campanas al vuelo, pero como este humilde blog lo lee poca gente y además todos nos conocemos, ahora que estamos en familia os voy a contar lo que dentro de poco estará en boca de muchos; para lo bueno y para lo malo. Quizá esto se convierta en una nueva moda mediática, como el Efecto 2000, el 11S y cualquier otro hito que recordemos fácilmente. La diferencia es que esto no será algo pasajero, no será motivo de películas a corto plazo, ni habrá grupos de pop que le compongan ridículas canciones con los tres acordes de siempre. No habrá videos cachondos en Youtube y ni en Cádiz tendrán el lápiz tan fino como para sacarle un cuplé por carnavales.
Si abrimos bien los ojos, si estamos realmente atentos a lo que está pasando en Europa, Asía, Oriente Medio y el continente americano, norte, centro y sur, o mejor dicho, lo que nos dejan ver de estas realidades a medias. Veremos como la historia nos está adelantando por la derecha mientras, sacando la mano por la ventanilla de su apisonadora brutal, nos hace una perfecta peineta y manda un cariñoso saludo a nuestros antecesores.

Esto se acaba señores, y viene algo nuevo. ¿Qué?  No lo sé.

Siempre hemos tenido la deformada percepción de que los cambios de era históricos, como las revoluciones de los paradigmas científicos, son procesos lentos que apenas si son percibidos por las personas que los sufren. Es como si la caída del imperio romano se hubiera producido a cámara lenta. O desde el descubrimiento de América hasta el establecimiento de grandes ciudades y el comercio transoceánico pasaran cien años lentamente. Pero nada de esto ha sido así. Los cambios de era, y más este que estamos sufriendo, el primero en un mundo absolutamente interconectado económicamente, son radicalmente inmediatos. En cuestión de muy pocos años estamos pasando de una Europa que pretendía ser el motor cultural y tecnológico del mundo, a una de las primeras sociedades que, sin necesidad de una guerra convencional -por el momento- ha visto condenadas al retroceso económico, social y cultural a sus próximas generaciones de ciudadanos.  ¿Alguien se atreve a negarlo?
El modelo democrático, tal como lo entendemos, está caduco. El modelo económico es un coladero que sólo está consiguiendo la bipolarización de la sociedad entre mucho más ricos y pobres. Pobres que saben que son pobres hay mucho, el golpe de verdad vendrá cuando todos los que no nos creemos pobres descubramos que también lo somos. Aunque esto último intentarán retrasarlo y escalonarlo para que siempre tengamos la creencia de que hay alguien que está peor que nosotros. De que vivimos mejor de lo que queríamos. Que si no podemos tener hijos es porque quién puede hoy en día. Que si cobramos ochocientos euros que de qué nos quejamos… que esto es así y nunca cambiará, así que ve cogiéndole el gustito.

No sé como llamarán los libros de historia a esta nueva era que se está descubriendo ante nuestros ojos. Nadie lo sabe. Pero somos poco originales y es posible que los historiadores del futuro jueguen con términos como Re-medievo,  Totalitarismo neo-económico, Plutocracia del XXI, o la era de Bob Esponja, quién sabe qué parirán esas mentes. Lo que sí sabemos es que los profesores del mañana sabrán menos que los alumnos de ayer. Que cada vez habrá menos universidades y que a los pocos que esto nos preocupa realmente debemos empezar a pensar en reunirnos con sigilo y conspirar contra el sistema… he escrito yo esto último???

QUIERO A MI BATIDORA 2.0


Mi mamá me mima

 

Mi hijo tendrá todo lo que yo nunca tuve, todo lo que mis padres no pudieron darme y todo aquello que pudiendo dar no me dieron. Mi hijo será el más listo, el más guapo, el mejor vestido, el que más destaque, el líder de su grupo. Será el primero, como sus padres, y yo le diré con quién debe y no debe juntarse, porque sólo yo sé lo perniciosas que son las malas juntas y los amigos a destiempo. Mi hijo no va a pisar la calle porque en la calle no se aprende nada bueno, porque en la calle están los niños que no son queridos por sus padres, porque qué padre querría que su hijo se criara en la calle. Allí están los hijos olvidados, los dejados a su suerte, los que serán unos golfos el día de mañana, los que se picardean con las niñas y no prestan atención a las cosas que deben. Los que no leen. Los que no aprenden. Los que no son ni serán nunca nada. Los que después hacen botellones y dejan embarazadas a las niñatas. Los que se drogan y roban, los que empiezan fumando y acaban enganchados a la heroína o alcoholizados. No mi hijo no se criará en la calle.
Mi hijo va a leer porque para eso le compraré libros, y en su habitación, junto al ordenador y a la PlayStation le pondré una de esas lámparas de pie que son tan útiles para leer, de las que tienen la pantalla de papel y van a juego con el parquet de bambú que tendrá toda la casa en ese momento. Nosotros no seremos de esos padres que no enseñan a jugar a sus hijos, porque para eso tenemos la Wii con cámara en el salón y le enseñaremos a jugar al futbol, a esquiar, a cazar fantasmas y dominar extraterrestres espaciales, para que no se aburra solo. Claro que eso será después de que vuelva del kárate, equitación y solfeo. Escuché a alguien que decía que el solfeo les viene muy bien a los niños para entender las matemáticas… ¿o era la geología? Sea como sea, lo que está claro es que desde la guardería tiene que estar en un colegio privado. ¡Ay, si mis padres hubieran podido meterme en un colegio privado! ¡Cuánto no se los he tenido que reprochar! Si yo hubiese estudiado en un colegio privado seguro que las cosas me habrían ido aún mejor. Sería más listo y sabría más porque allí te enseñan a aprender y a desarrollar tus capacidades. ¿No ves que todos los niños de los colegios privados tienen mejores notas que los de los públicos y pueden estudiar mejores carreras? Si yo hubiese estudiado en un colegio privado habría tenido amigos ricos y yo sería su líder, y me hubieran llevado a veranear con ellos, porque eso es lo que hacen los niños ricos. Hubiera jugado con ellos en sus casas enormes y habría paseado por los barrios buenos. Además seguro que habría influido positivamente sobre mis padres y les habría ayudado a que fueran mejores padres.
¡Qué mal lo hicieron mis padres! Claro que hicieron lo que pudieron, y si no llega a ser por mí, y lo listo que soy, habría acabado como cualquiera. Como el pobre de mi vecino que no tiene ni para una consola de segunda mano ni para libros y se las tiene que pasar jugando con su hijo en la plaza o leyéndole esos libros viejos que dice que su padre le leía a él y que ahora lee a su hijo. El desgraciado de su hijo será un pelele porque va a un colegio público y sale del colegio y nadie le ayuda a hacer los deberes, ¡los hace solo! No tiene ni un profesor de apoyo que le diga cómo hacer las cosas, sólo sus padres. Ellos le están privando de la oportunidad de formarse y desarrollarse y si quiere meterse en internet lo hacen con él, y si ve la tele lo hacen con él, y si llora no lo consuelan ni le dan regalos, le dicen que se levante que no ha sido nada y lo echan a la plaza a seguir jugando. El niño será un desgraciado porque en sus cumpleaños no van payasos ni los hacen en buenos restaurantes con juegos infantiles y piscinas de bolas, los hacen en casa y le obligan a ayudar en la cocina haciendo la tarta, y sólo van sus amigos. ¿Qué es de socializar con sus padres, de tomarnos unas copas para saber con quién anda tu hijo y así ordenarle a qué amigo debe acercarse y a cual repudiar porque no le conviene?
Padres como esos son los que llenan de infelices el mundo, menos mal que mis padres al menos no eran así, y yo, por supuesto, tampoco.