3 mar. 2012

QUIERO A MI BATIDORA 2.0

Cambio de era 


Aún es pronto para echar las campanas al vuelo, pero como este humilde blog lo lee poca gente y además todos nos conocemos, ahora que estamos en familia os voy a contar lo que dentro de poco estará en boca de muchos; para lo bueno y para lo malo. Quizá esto se convierta en una nueva moda mediática, como el Efecto 2000, el 11S y cualquier otro hito que recordemos fácilmente. La diferencia es que esto no será algo pasajero, no será motivo de películas a corto plazo, ni habrá grupos de pop que le compongan ridículas canciones con los tres acordes de siempre. No habrá videos cachondos en Youtube y ni en Cádiz tendrán el lápiz tan fino como para sacarle un cuplé por carnavales.
Si abrimos bien los ojos, si estamos realmente atentos a lo que está pasando en Europa, Asía, Oriente Medio y el continente americano, norte, centro y sur, o mejor dicho, lo que nos dejan ver de estas realidades a medias. Veremos como la historia nos está adelantando por la derecha mientras, sacando la mano por la ventanilla de su apisonadora brutal, nos hace una perfecta peineta y manda un cariñoso saludo a nuestros antecesores.

Esto se acaba señores, y viene algo nuevo. ¿Qué?  No lo sé.

Siempre hemos tenido la deformada percepción de que los cambios de era históricos, como las revoluciones de los paradigmas científicos, son procesos lentos que apenas si son percibidos por las personas que los sufren. Es como si la caída del imperio romano se hubiera producido a cámara lenta. O desde el descubrimiento de América hasta el establecimiento de grandes ciudades y el comercio transoceánico pasaran cien años lentamente. Pero nada de esto ha sido así. Los cambios de era, y más este que estamos sufriendo, el primero en un mundo absolutamente interconectado económicamente, son radicalmente inmediatos. En cuestión de muy pocos años estamos pasando de una Europa que pretendía ser el motor cultural y tecnológico del mundo, a una de las primeras sociedades que, sin necesidad de una guerra convencional -por el momento- ha visto condenadas al retroceso económico, social y cultural a sus próximas generaciones de ciudadanos.  ¿Alguien se atreve a negarlo?
El modelo democrático, tal como lo entendemos, está caduco. El modelo económico es un coladero que sólo está consiguiendo la bipolarización de la sociedad entre mucho más ricos y pobres. Pobres que saben que son pobres hay mucho, el golpe de verdad vendrá cuando todos los que no nos creemos pobres descubramos que también lo somos. Aunque esto último intentarán retrasarlo y escalonarlo para que siempre tengamos la creencia de que hay alguien que está peor que nosotros. De que vivimos mejor de lo que queríamos. Que si no podemos tener hijos es porque quién puede hoy en día. Que si cobramos ochocientos euros que de qué nos quejamos… que esto es así y nunca cambiará, así que ve cogiéndole el gustito.

No sé como llamarán los libros de historia a esta nueva era que se está descubriendo ante nuestros ojos. Nadie lo sabe. Pero somos poco originales y es posible que los historiadores del futuro jueguen con términos como Re-medievo,  Totalitarismo neo-económico, Plutocracia del XXI, o la era de Bob Esponja, quién sabe qué parirán esas mentes. Lo que sí sabemos es que los profesores del mañana sabrán menos que los alumnos de ayer. Que cada vez habrá menos universidades y que a los pocos que esto nos preocupa realmente debemos empezar a pensar en reunirnos con sigilo y conspirar contra el sistema… he escrito yo esto último???

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Vico.

Lo primero, escribí un comentario entu facebook acerca de tu interlocución en la radio acerca de no me acuerdo qué, y después cerrastes el facebook. Puff, pensé que te pudo molestar el comentario. Espero que no, pues fue expontáneo y sin afán de ofender.

Ahora estoy leyendo sobre la conciencia, y como el tema era la mente, pues se ajustaba un poco a lo leído.

Sobre el post de "Mi batidora", no soy tan optimista como tú. Punset auguró 10.000 años para plena igualda entre humanos. Todavía quedan muchas lacras que jóvenes, y principalmente adultos con sus prejuicios inculcados desde la tierna infancia, transmiten incoscientemente hasta en los gestos más sutiles. Estos, sin duda, son recibidos por nuevas generaciones de niños que no llegan a levantar 70 centrimetros del suelo. Y así, es imposible. Yo veo contantemente errores minúsculos allí donde todo el mundo ve la normalidad. Hay una incultura muy grande sobre el comportamiento humano. En esta incultura por supuesto que yo me incluyo.

Espero que sigas con tus parrafadas en la radio, porque la verdad, eres una voz diferente, pero no lo seas tanto, porque a pesar de se Heavy, también eres humano. Un Abrazo. Joaquín